A mi hermanito

Eduardo Meraz y Reyna Orozco-001

Las fotos no lo capturan todo.

Es una lástima.

Es más claro darte cuenta de eso cuando como hoy, me puse a buscar algunas fotos en donde aparecemos juntos…sí, tengo muchas, no tantas como quisiera a decir verdad, pero si muchas.

Por ejemplo, no encontré foto que describa gozo al recibir un pequeño hermano, tampoco de las lágrimas más tarde porque quebraste mi armónica o rompiste mis dibujos. De la frustración de que alguien pueda llegar a hacerte de niña enojar tanto y a la vez no puedas imaginarte la vida sin él.

Hay muchas fotos de los buenos momentos y las sonrisas, de momentos “importantes” compartidos, pero no las hay de las lágrimas juntos, de las preguntas sin respuesta y de los momentos decisivos que hemos atravesado en la vida, de donde no brillaba el sol y costaba dar pasos al no ver claro el futuro, donde nos tuvimos el uno al otro para hacernos fuertes en la fe.

Es una lástima que en las fotos no se escuchan tus ruidosas carcajadas, ni tus ojos brillantes cuando hablas de tus sueños. No se escuchan los acordes de las tardes musicales, ni las frases de canciones que quedaron sin terminar.

Y también quisiera algunas fotos que incluyeran la sensación de manejar a tantos lados contigo, platicando sin parar (sobre todo cuando voy sola manejando por las calurosas o lluviosas calles de la ciudad). Aún recuerdo tus palabras, oraciones y abrazos cuando sentía que se me había roto el corazón.

No encontré fotos del trabajo, del cansancio, del esfuerzo acumulado, de la carga por otros, de oraciones y desvelos…

Todo eso sin embargo, lo llevo en mis recuerdos.

Te he visto desde que naciste, me consta el milagro que fue y que sigue siendo tu vida.

Siempre supe que brillabas, no por tu propia luz sino por el don de vida y alegría que Dios depositó en ti.

Aún "te veo" de 3 años de edad, correr por los pasillos del supermercado saludando a todos con tu enorme sonrisa diciendo a todos “Hola! Me llamo Eduardo” mientras tus chinos saltaban al compás de tus pasos con esa energía inconfundible que siempre te caracterizó, "te veo organizando" a todos los niños de la escuela y la colonia para todo y comenzando nuestros pequeños e infantiles negocios, escucho tu ruido.

Es MUY extraño escuchar a mis hijos cantando canciones que escribimos, grabamos y cantamos juntos, jamás me lo imaginé (y les gustan!).

Los años han pasado, hace mucho que ya no compartimos ya el mismo techo, ni la misma cantidad de tiempo, ni las mismas palabras, ni las mismas amistades y menos actividades.

Es extraño saber que tengo un pequeño hermano que es mucho más grande que yo, en estatura obviamente y en muchos aspectos también.

Hay cambios, muchos, sin embargo sé, que en el corazón, siempre compartiré contigo un lugar y por supuesto la misma misión.

A la distancia te he visto crecer, siempre imaginando el hombre en el cual te convertirías. En muchas cosas acerté. En otras obviamente no. Muchos podrán ver sólo lo que les gusta, lo que les sirve o lo que les conviene de ti, yo he tenido la oportunidad de ver eso y aún más. No me ciego, en medio de todas tus virtudes y todas tus debilidades, para mi no cambia el hecho de que eres y siempre serás mi hermano.

Has sido puesto a prueba muchas veces, seguramente así seguirá siendo en tantos aspectos de tu vida, muchas batallas más, muchas preguntas más, muchos caminos, cimas, valles y desiertos, flores, espinas, frutos y pastos verdes para descansar.

Espero seguir viéndote peleando batallas, ganando guerras, conquistando territorios de tantas áreas de la vida, sin soltar la espada, sin bajar tus alas, sin perder la chispa, la luz o la alegría...cerca o a la distancia.

You were meant to dream, You were meant to shine, You were meant to love, to give and serve.

You have an awesome and important role here on earth, represent God in all you do, it’s a mission He gave you before your birthday, that´s why he saved your life. Don´t ever forget it.

Eduardo, Lo que te ha sido dado úsalo sabiamente. No esperes que todos comprendan ni que todos lo aprueben.

Aún falta mucho por caminar, por recorrer, por disfrutar por aprender.

Jamás cierres tus ojos ante la oportunidad, ante el crecimiento ante la verdad.

En todo terreno podrás crecer, tienes tantas promesas y he visto el cumplimiento de muchas, faltan más.

I love you Eduardo from day number one.

A man like you is a great blessing, one of a kind.

You´re unique, lovely and great, always know it and remember it, enjoy life even if anybody get to know who you are, and stay humble even if everyone know how awesome you are.

I love you, always forever.

Your big sis,

Reyna

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