In the Lord I Take Refuge 150 Daily Devotions through the Psalms by Dane C. Ortlund - Crossway

In the Lord I Take Refuge 150 Daily Devotions through the Psalms by Dane C. Ortlund - Crossway


He venido a apreciando mucho el trabajo de los Ortlund. No sé aún si es su manera de expresarse o su claridad al hacerlo, o su contenido elegido, pero me hace sentido y me es fácil de conectar con ellos. Aunque no soy mucho de leer diario un devocional, reconozco que disfruté mucho este, quizá por los otros contenidos de tipo no devocional que he leído de Ortlund y que me han animado en mi caminar de fe. Disfruta este devocional si necesitas ánimo, consuelo o considera regalarlo a alguien más, su portada es hermosa, pero más el interior. 

I have come to greatly appreciate the work of the Ortlunds. I don't know yet if it's their way of expressing themselves or their clarity in doing so, or their chosen content, but it makes sense to me and it's easy for me to connect with them. Although I am not much of a reader of a devotional every day, I admit that I really enjoyed this one, perhaps because of the other non-devotional content that I have read from Ortlund and that has encouraged me in my walk of faith. Enjoy this devotional if you need encouragement, comfort or consider giving it to someone else, its cover is beautiful, but even more so is the inside.

Description

In the Lord I Take Refuge invites readers to experience the Psalms in a new and refreshing way, featuring devotional content written by Dane Ortlund.

Advance Praise

“This world has beauty and delight as well as brokenness and pain. As joy and sorrow mingle together, we long for words to express both our cries for deliverance and our songs of rejoicing. Dane Ortlund’s new devotional, In the Lord I Take Refuge, invites us to commune with God through the words of the Psalms. These encouraging daily reflections will guide your prayers, refresh your heart, and strengthen your soul as you walk with God in the ups and downs of life.”

—Melissa B. Kruger, Director of Women’s Initiatives, The Gospel Coalition; author, Growing Together

“This devotional book beautifully reminds us that we need no better devotional material than the Psalms themselves. Dane Ortlund is pointing the way, serving as a wise and restrained guide to help us enter and join the prayers and praises of the psalter. He never fails to point us to Christ, the Savior who shines through the Psalms from beginning to end.”

—Kathleen Nielson, author; speaker; Senior Adviser, The Gospel Coalition

“This is a book to keep by your bed, to begin or end each day feeding on these words God has given to us to pray and sing back to him. Dane’s brief insights into each psalm help us to bridge the gap between the psalmist’s time and our own, between his battles, questions, joys, desires, and laments and our own, leading us to love and worship.”

—Nancy Guthrie, Bible teacher; author, Even Better than Eden

“Here it is! A devotional book based on the Bible’s own devotional book. It is an idea so obvious we may have missed it because—unlike our spiritual forefathers, who often read through the book of Psalms every week—we have allowed ourselves to be obsessed with the short term and the quick fix and to become devoted to the latest thing. But now the author whose Gentle and Lowly has helped so many to see Christ more clearly takes us gently by the hand to Jesus’s own devotional manual, the prayer book he loved, and the blueprint for his own life and ministry, and leads us to him all over again, day after day. Thank you, Dane Ortlund, for more treasure!”

—Sinclair B. Ferguson, Chancellor’s Professor of Systematic Theology, Reformed Theological Seminary; Teaching Fellow, Ligonier Ministries

“A book like this is hard to find: not a commentary on the Psalms but a brief model, from a trusted voice, on how to meditate on them. Come to be fed by Dane’s meditations and learn how to meditate for yourself; to take a word or phrase in context and linger over it to obtain food, in Christ, for your soul; and to enrich and deepen your own communion with Christ in the Bible’s songbook. Take up and feed.”

—David Mathis, Senior Teacher and Executive Editor, desiringGod.org; Pastor, Cities Church, Saint Paul, Minnesota; author, Habits of Grace

 In the Lord I Take Refuge by . #IntheLordITakeRefuge

¿Cómo se mide el amor?

💭¿Cómo se mide el amor?


¿Quieres saber cuánto amas a alguien? O ¿te gustaría saber cuánto te ama alguien? 

¿Cómo se mide el amor?
 
A veces pienso que en realidad no es tan difícil medirlo… pero ¿tendrá caso?
 
Visualiza un incendio. Y a la persona que supones amar dentro de él. Su vida atrapada en el peligro. 
 
¿Qué haces?
 
Observa tu disposición de entrar a las llamas para rescatar a esa persona. Tu nivel de interés e involucramiento, las acciones que tomas para sacarle de ahí, reflejan en proporción directa cuánto vale para ti esa persona.
 
Cuando no amas lo suficiente, lo piensas más para entrar al fuego, lo meditas, esperas mucho, sin considerar que el peligro por una vida crece con cada minuto que pasa. Es más complicado poner cosas en juego y poner en riesgo tu propia vida por alguien que no es un ser muy querido para ti o tu familia directa. 
 
Si en el fuego estuviera nuestra pareja o hijos ¡no lo pensaríamos tanto!, ¿sabes por qué?, porque les amamos. Sin embargo, si es otra persona, lo más probable, es que esperemos demasiado y le dejemos el “privilegio” de ayudar a otros, a "los bomberos expertos", en lugar de involucrarnos nosotros mismos a entrar a las llamas y ayudar.
 
Cuando vidas están en juego, no esperas tanto, no te pones a pensar: "¿qué acercamiento será el más adecuado, conveniente o cómodo?", no piensas “voy a esperar, al ratito se pasa el fuego”...  ¡actúas y ya! te involucras, entras a las llamas, estás dispuesto a ensuciarte, cansarte, quemarte, el torrente de adrenalina en tu diseño te empuja a involucrarte.
 
En un incendio para rescatar una vida, el amor (y no los pretextos o lo "políticamente correcto") es lo que te moverá.
 
¿Quieres saber cuánto te ama alguien? ¡Es igual! Es muy sencillo, solo observa lo que hace cuando te acercas y le pides ayuda, mira cómo actúa cuando le abres tu corazón y le haces parte de un problema. Si la persona  está más preocupada por ser "prudente" y por no “incomodarte” con su ayuda e intervención, si lo único que quiere es evitar problemas, evita mancharse con las cenizas y quiere permanecer sin apestar a humo, si prefiere que solo tú apagues el incendio, en realidad no le importa mucho como estés tú, sino cómo se verá involucrandose en la situación, o cuánto le costará meter sus manos al fuego.
 
Es tan útil y tan difícil aprender a distinguir entre la prudencia y la indiferencia. Hay un abismo de diferencia entre apatía, respeto, distancia segura (o como quieras llamarle) y el verdadero amor. Quisiera aprender a visualizar esa línea tan delgada, ¡pero no se puede!,  porque no podemos mirar dentro el corazón de nadie, ni siquiera en el nuestro. Es tan engañoso. No nos sale. A Dios sí. Muchas veces las acciones y no tanto las palabras o las mejores intenciones, es lo que más vale, lo que más importa.
 
Este ejemplo, que leí hace tiempo, lo describe muy bien:
“Si yo mirara por mi ventana en medio de la noche y viera que la casa de mis vecinos se incendia, correría hacia ellos para avisarles por todos los medios y sacarlos del peligro. No me preocuparía en absoluto causarles molestias por despertarlos en plena noche. No temería herir sus sentimientos”. (Nancy DeMoss W.)
 
¡Oh… cuánta convicción siento al leer eso! A mi si me ha preocupado muchas veces el “no herir los sentimientos” de alguien, muchas veces me he mantenido al margen para “no causarles más molestias” o peor aún, no causarme molestias a mi misma. Muchas veces me dejo guiar por el dicho de: “si no ayudas, mejor aléjate y no estorbes”. He visto el peligro latente o el actual desastre y no he hecho nada, no me he involucrado, no les he avisado, me he retirado, he llamado “a los expertos”, a veces ni siquiera eso. Las consecuencias han sido desastrosas. Me arrepiento.
 
Y justo así como dice el párrafo, en ocasiones será necesario acercarse a las llamas, estar dispuestos a ensuciarnos, apestar a humo y quizá hasta quemarnos un poco con el dolor de problemas ajenos. Cuesta mucho. Muchas veces, eso es lo que hará la diferencia. Es solo cuestión de tomar un paso de amor y fe para decirle a alguien: “¡basta!, necesitas ayuda, te sacaremos de aquí o te vas a quemar, te vas a morir”.  
 
En los incendios hay personas inconscientes, les ha faltado ya por mucho tiempo el oxígeno, se están ahogando, no van a "poner de su parte", a veces, han perdido el conocimiento ya y serán necesarias medidas extremas. Me gusta pensar que justo eso fue lo que hicieron los 4 amigos de aquel paralítico que fueron capaces de subir y romper un techo para que su amigo pudiera tener acceso a Jesús (Marcos 2). Si tienes amigos así, da gracias a Dios y por lo que más quieras ¡consérvalos!, no son comunes. Son las manos y los pies de Cristo en la tierra.
 
Podemos decirle: “Me preocupo mucho por ti. Sé que estás en una situación realmente difícil. Sé que te sientes atrapado(a) y que tus emociones están fuera de control, pero debo decirte que estás en una casa en llamas, en grave peligro. Puesto que se trata de una situación desesperada, voy a hacer todo lo posible para advertirte acerca del peligro en el que te encuentras y para ayudarte a salir de esa casa en llamas antes de que sea demasiado tarde”. (Nancy DeMoss W.)
 
Cuando nos preguntemos: “¿Por qué le es tan difícil a algunas personas pedir ayuda?”. La respuesta más sencilla que quizá nos viene a la mente, (porque es la que se nos repite de continuo), es esta: “No piden ayuda porque son unos orgullosos”. Y quizá así sea, pero ¿sabes? Es probable que haya también otra razón, no tan fácil de detectar o comprender, no se enseña mucho de ella y quizá sea esta: A esas personas que les resulta muy difícil pedir ayuda, es porque la han pedido tantas veces ya y nadie ha estado dispuesto(a) a darselas, a involucrarse, a escuchar, a comprender en realidad el desastre en el que viven. Nadie. Ni siquiera los más "cercanos", los que se supone que deben estar siempre ahí se han involucrado en su dolor, y por ende, se han acostumbrado a permanecer en modo supervivencia, en medio del silencio, la soledad, las cenizas y el fuego. Como las personas que han vivido traumas, rechazo y abuso profundo, de todo tipo. Nadie se ha detenido a conectar una manguera para apagar el incendio, a colocar una manta sobre su espalda para que su piel no se dañe al prenderse sus ropas. Entonces, la persona continúa corriendo sola por años, trayendo varios vasos de agua como y cuando puede, para intentar sobrevivir, para apagar las llamas. Afuera, tampoco hay lluvia suficiente que apagarlas, el tiempo pasa y se le acaba la esperanza.
 
Me recuerda Santiago 2:15-17 donde dice;  “Si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”. 
 
¿Cuántas veces he actuado así?
¿Qué tan muerta está mi fe? 
¿Cómo has actuado con otros tú?
Estamos tan preocupados por nosotros mismos. Tan ocupados, tan inmersos en nuestros propios problemas, que no vemos los incendios que hay a nuestro alrededor. Así somos tantas veces. Ensimismados. Cómodos. Dios nos ayude.
 
Nadie nació quemado, ni marchito. Cuando ves personas marchitas, no tienes idea de las sequías y los incendios que han sobrevivido. De las varias personas a las que ves sonriendo por fuera, ya solo quedan cenizas. La esperanza es que Dios puede dar vida incluso a huesos secos.
 
También recordemos siempre que: ninguno de nosotros es salvador de nadie, ayudar, involucrarse, colaborar, no es salvar. Salvador hay solo uno. El único fiel, el que no falla, el que siempre está, el que todo lo puede. El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros (Rom. 8:32). Solo podemos aspirar a ser una mini micro extensión de Su inmenso amor. No podemos dar lo que no tenemos, no podremos dar lo que no somos. El fruto corresponde siempre al tipo de árbol que se es (Mateo 7:16).

Dios nos perdone por todos los momentos de temor o indiferencia para no involucrarnos en ayudar a otros, lo poco dispuestos que estamos para acompañar una vida que está en dolor y problemas insufribles, mucho más, cuando tenemos acceso a la fuente de agua de vida, siempre disponible y suficiente. (Salmo 36:9).
 
¿Oras conmigo? Amado Dios, gracias por tu enorme paciencia y misericordia. Por favor perdóname Señor. Ayúdame a enfocarme en ti, no en cuánto me han amado o en cuánto -no me han amado los demás-, ni siquiera en cuanto soy capaz de amar yo, sino en cuánto me amas tú, cuánto nos amas a todos. Ayúdame por favor a ser mucho más agradecida por tu amor inagotable, que esa sea mi única fuente de fuerza para amar mi prójimo como a mi misma. Más al que es difícil de amar.
Ayúdame por favor, sin ti, es imposible.
 
¿Cuál amor es el que quiero conocer y vivir? El amor que excede a todo conocimiento descrito en Efesios 3:14-21.
"Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén".
 
¿Cómo se mide el amor? El amor es una persona, Jesucristo. Él es amor y es infinito. Veo y mido su enorme amor cuando me doy cuenta lo que estuvo dispuesto a hacer Cristo Jesús por nosotros: “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Fil. 2:6-8). Se entregó todo por amor. Con la clase de amor de 1 Cor. 13.
 
Su amor me bastará. 
Su amor nos bastará.
 
No necesitamos medir amores terrenales, finitos, falibles. Es y será siempre una perdida de tiempo, una desilución. 
 
Es mejor enfocarnos en Él y amar como Él.
 
Su amor es suficiente para mí.
También para ti.
 
Que el fuego de Su amor consuma el pecado en nuestra vida y todo lo que estorba para que podamos parecernos más a Él, que purifique nuestras vidas y hogares para amar como Él ama y vivir para Su gloria, dispuestos a amarnos perdonarnos y servirnos.
 
(Te invito a escuchar repetidamente esta canción, es muy apropiada para donde está mi mente justo ahora: https://open.spotify.com/intl-es/track/4g64FmDjKyLLo2ztUfe1t0?si=878542cdf5674ef2)

Holy Vulnerability Spiritual Practices for the Broken, Ashamed, Anxious, and Afraid by Kellye Fabian - Tyndale House Publishers, NavPress

Holy Vulnerability Spiritual Practices for the Broken, Ashamed, Anxious, and Afraid by Kellye Fabian - Tyndale House Publishers, NavPress



Yes, I found this book vulnerable and the author shared interesting and practical things you can implement to grow in this area. You may find helpful ways to open up and grow in vulnerability. I perceived this was not an easy task for the author and I admire the enormous effort that it took to write this. What I didn´t expect was so many references and quotations to Brené Brown, I´d rather read something more personal or researched by someone than read something inspired by another author´s work, it´s just my personal preference. When that happens, I would prefer to read all the material someone quotes than her actual books. I admire the author´s efforts to open up and help others, being brave enough to be vulnerable. It is a small and easy book to go through and reflect.


Description

Life can seemingly be fine on the surface. But for any of us who scratch that surface, we recognize anxiety, shame, disappointment, and regret. And yet, in the depths of these feelings, in the things we hate about ourselves, others, and this world, we can invite God’s presence.

This is the essence of holy vulnerability. To enter into holy vulnerability is to intentionally expose our raw wounds so that God can heal and mend and transform us.

What happens when we refuse this depth of healing? Something that author Kellye Fabian calls “unholy leakage”—that thing that happens when we are afraid, ashamed, or anxious, and instead of facing the reality of what we’re experiencing, we just spill it on everyone around us. Where is anxiety occupying our hearts and minds? Where is fear hindering our relationships and limiting our faith and joy? Where is shame causing us to question our self-worth? Is there another way? Yes.

Holy Vulnerability unpacks six atypical, unexpected spiritual practices intended to open us to God’s healing and transformation. Through practices like laughter, community, and tangible engagement with creation, Kellye guides us to notice where brokenness is breaking into our lives. And as we intentionally seek God in the midst of these practices—as we step out in holy vulnerability—God will meet us there.



The Pastor as Counselor The call for soul care By David Powlison - Crossway

 The Pastor as Counselor. The call for soul care. By David Powlison - Crossway


You can get it here:

Este libro es para hombres, para pastores. Yo lo acabo de leer porque fue un regalo (a mi esposo le gusta David Powlison y cuando hay libros de él me gusta conseguirselos) y porque aunque soy mujer y obviamente no soy pastor, disfruto aprendiendo mucho de los libros David Powlison, es excelente en el área de consejería bíblica.

Este es un libro corto, tiene como 80 páginas, lo lees en un par de sentadas.

Creo que es un libro que sirve como aliento y exhortación para los Pastores, (sobre todo para los que no les gusta tanto el área de la Consejería y preferirían destinar sus esfuerzos y tiempo en otras áreas). Es un libro que también puede ser de mucha utilidad  para personas que sirven en el área de Consejería Cristiana ¿por qué? porque al leerlo te darás cuenta de las características ÚNICAS que tiene la consejería directa con un pastor y no tanto con un "aficionado" o incluso un "profesional" ya sea psicólogo, psiquiatra, consejero, couch de vida, etc. Es un libro que te hace valorar y respetar a los pastores que aconsejan, pues lo que dicen puede ser tomado como de parte de Dios.

Cada página que pasaba, pensaba en cuántas historias habrá vivido David Powlison para expresarse así. También pensaba al leer todo lo que expone, que es triste que esa área se delegue cada vez más a otras personas, creo que al leerlo todo pastor se pudiera sentir animado a incursionar y abrazar este llamado incomparable que tiene. Es una oportunidad única la que Dios les ha otorgado de intervenir para bien en la vida de alguien más.

Da gracias por tu pastor y el tiempo que se toma de escuchar orar e involucrarse en la vida espiritual y emocional de sus ovejas, su labor es única, su llamado también, incomparable.  Leer esto te puede ayudar a comprenderlo más.

Traduzco a continuación al español un artículo que escribió el autor del libro, puedes leerlo en este enlace: https://lucyreyna.blogspot.com/2021/06/por-que-los-pastores-tienen-una.html 


This book is for men, for shepherds. I just read it because it was a gift (my husband likes David Powlison and when there are books by him I like to get them) and because although I am a woman and obviously not a pastor, I enjoy learning a lot from David. Powlison is excellent in the area of ​​biblical counseling.


This is a short book, it has about 80 pages, you read it in a couple of sessions.


ENGLISH:

I think it is a book that serves as encouragement and exhortation for Pastors, (especially for those who do not like the area of ​​Counseling so much and prefer to dedicate their efforts and time to other areas). It is a book that can also be very useful for people who serve in the area of ​​Christian Counseling. Why? because when reading it you will realize the UNIQUE characteristics that direct counseling with a pastor has and not so much with an "amateur" or even with a "professional" be it a psychologist, psychiatrist, counselor, life coach, etc. It is a book that makes you value and respects the pastors who advise because what they say can be taken as from God.

With each page that turned, he thought about how many stories David Powlison would have lived to express himself that way. I also thought when reading everything he exposes, that it is sad that that area is increasingly being delegated to other people, I think that by reading it, every pastor could feel encouraged to venture out and embrace this incomparable vocation that he has. It is a unique opportunity that God has given you to intervene for the good in someone else's life.

Give thanks for your shepherd and the time he takes to listen to prayer and to get involved in the spiritual and emotional life of his sheep, his work is unique, his vocation also incomparable. Reading this can help you understand it better.


Related Posts with Thumbnails