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Livi & Grace by Jennifer Lynch - Greenleaf Book Group




My girl doesn´t have a sister, sadly...neither do I. Yes, very, very sad, I know... That is why I like this book the most, because we always look different from one another, inside and out. There is not another girl like us, not even one biological sister around. Sisters are different as the author shares with so much grace. 


I think this book is made with so much accurateness about how girls may differ in many things but they can still be friends. We were laughing together and having so much fun while we were finding things we were like Liv and Grace, and others very different, and how our friends are different as well. 

The illustration is beautiful, my girl wanted to draw some copies inspired by the ones she saw (a little artist in my house, she is 8). I think this will be a great gift for some of her very different friends, so they can enjoy who they are, just the way God made them. 

One of my goals on vacation is to read one book per day with her, way to go mom! we invite you to do the same!, so prepare! 


This book will be published 11 Jun 2019, we were so honored to see "behind the cameras" make sure you get a copy!. Pre-order here now! #aff

#LiviGrace

Some fun links to visit about the book:

ISBN
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Description

Curso El Arte de Ser Padres por Family Life Vida en Familia

¿Tomaste en alguna ocasión con nosotros o con otra pareja el curso “El Arte del Matrimonio”? si es así recuerdas su excelente contenido. Ahora permíteme contarte: ¡Estoy muy contenta!. La película Como Flechas se estrena en todo Latinoamérica a partir de Marzo 2019. Y después de esto, te animo a que pongas toda tu intencionalidad y planificación para tomar el curso que aparece en la película. Este recurso de Vida en Familia, es una herramienta muy útil y esperada por mi, en donde decenas de expertos en paternidad y crianza plasman y comparten su sabiduría con nosotros.

Prepárate desde ya ordenando el curso “El Arte de ser Ser Padres”. Para que después de ver la película Como Flechas en tu país, puedas hacerlo y aplicarlo en tu familia. Es muy enriquecedor hacerlo y comentarlo con otros amigos padres, en un grupo pequeño o con tu iglesia, te recomiendo hacerlo en “equipo”.

El arte de ser Padres Manual DVD y Flecha Curso El arte de ser Padres que sale en la película Como flechas Family Life Vida en Familia Reyna

Las ocho sesiones son:

  1. LA META DE Ser Padres
  2. FORMAR EL Carácter
  3. APLICAR LA Disciplina
  4. CONSTRUIR Relaciones
  5. ENTENDER LA Identidad
  6. NUTRIR LA Identidad
  7. PREPARARLOS PARA LA Misión
  8. EL PODER DE LA Familia

  9. El precio del DVD con todas las sesiones es $500 pesos mexicanos. El costo de cada manual es $250 pesos, se necesita uno para cada padre o madre asistente al curso. (Si estás en EUA visita directamente la página de Family Life, pero los precios serán en dólares).

Si deseas abrir un curso para compartir con otros padres, puedes descargar gratuitamente esta: guía del líder también te apoyamos con invitaciones imprimibles gratuitas. Estamos para servirte y poner a tu disposición todo para que sea sencillo para ti realizarlo.

Vida en Familia tiene representantes del ministerio en 16 países de América Latina. Encuentre el representante más cercano a tu casa. Mi esposo Raúl Orozco y yo estamos para servirte en Chihuahua, México. Te recuerdo que nosotros no ganamos nada monetariamente al compartir sobre estos productos, ni poniendolos a tu disposición/venta, lo que nos mueve es el deseo de que más matrimonios y padres sean entrenados con estos profundos y prácticos recursos, para fortalecer su vida familiar. Este enlace te lleva a mandar un mensaje directo a mi whatsapp y este a mi correo.

¿Quieres saber más? Inscríbete para ver la Sesión 1, también puedes ver un ejemplo de 1 clase online aquí, para que te des idea de lo excelente y completo que es el material.

Ser padres es un gran reto. . . no cargues con todo el peso.

Ser una madre o un padre es una de las tareas más gratificantes que jamás tendrás, y a la vez, de mayor desafío. El bebé que no quiere dormir crece a ser el niño que no quiere comer y se convierte en el adolescente que no quiere hablar. Es verdad que no todos los días son malos, pero todos los padres necesitan ayuda y aliento durante esta trayectoria.

Hay una manera de criar a nuestros hijos que puede reducir el estrés y aumentar la armonía en el hogar. Basado en décadas de enseñanza por parte de Dennis y Bárbara Rainey, y el conocimiento y la percepción de notables consejeros, El Arte de Ser Padres de Vida en Familia resalta los aspectos principales que todo padre, madre, e hijos deben abordar juntos: carácter, relaciones, identidad, y misión.

Se lo bueno que deseas ver en tus hijos Reyna Orozco

Herramientas para llegar al corazón de tus hijos

 

Herramientas para llegar
al corazón de tus hijos


“Porque lo digo yo”. No sé si en tu país, pero en México, esta es una frase muy popular. Sobre todo la usan mamás cuando un hijo les pregunta “¿por qué?”, y ellas no quieren dar explicaciones. Generalmente es dicha con un tono altanero, brusco e intimidante. Algunas mamás que estén aún en la etapa en la cual sus niños o adolescentes cuestionan todo, nos podrán contar si se identifican con esto.

Cada vez que escucho en algun supermercado o plaza a alguna mamá contestar así, pienso en Efesios 6:4: “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor”. Quizá tú pienses: Yo no soy así. No molesto a mis hijos, ni los ignoro, sí les doy respuestas”. ¡Excelente! Ahora te invito a ir más profundo y examinar: ¿cómo están tus demás actitudes? ¿Has ignorado, humillado, sido áspera, impaciente, menospreciado, juzgado sus casos a la ligera (sin conocer todos los hechos), has sido exasperante o levantado la voz sin razón? Hay miradas y gestos que lastiman tanto como las palabras, así como silencios aniquilantes.

Todos fallamos

Desde la caída, el pecado está a la puerta y, con él, la oportunidad de lastimarnos unos a otros, voluntaria o involuntariamente. Malentendidos y pequeñas diferencias pueden iniciar una gran guerra. ¡Cuántas oportunidades se dan en el hogar para provocarnos a ira unos a otros! Somos varios pecadores teniendo contacto continuo. Las chispas pueden prender una gran hoguera.

Me gustaría poder hablarte desde el asiento de la “mamá perfecta”, de esa mamá que nunca se equivoca y que tiene todas las respuestas, pero no puedo porque esa mamá existe solamente en nuestra imaginación. Todas, aún con nuestras mejores intenciones, fallamos. Fallaremos mientras estemos en este mundo, aún al ir avanzando por el camino de la santificación.

Si somos tan falibles, ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos no se resientan con nosotras y nos cierren su corazón? ¿Qué herramientas tenemos disponibles para mantener el canal de comunicación abierto y que la relación no se dañe?

La Palabra nos da luz sobre la relaciones.

Cuando estaba embarazada de mi primer hijo, me sentía tan ignorante e incapaz de ser una buena mamá para él. Así que leí mucho sobre la crianza (y como sigo necesitando ayuda, sigo orando, leyendo y escuchando consejo). El tema del perdón, el arrepentimiento y la humildad, me llamó mucho la atención, pues al conocer lo devastadoras que son las relaciones rotas, no quería ser una mamá intransigente, orgullosa y dictadora. ¿Qué haría para cuidar nuestra relación?

Procuremos la paz. Una de las actividades diarias que comenzamos, desde que mi hijo era pequeñito, es terminar el día conversando y orando. En una parte de esa charla nocturna siempre le preguntaba, “Josué, ¿estamos en paz el uno con el otro?” La primera vez me preguntó, “¿Qué significa “estar en paz” mami?”. Y le expliqué Romanos 12:18. “Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres”. En palabras infantiles le dije, “estar en paz uno con el otro significa que nuestra relación está bien, que no hay muros o barreras entre nosotros, que no estás enojado conmigo ni yo contigo, que no hay rencores, ni temas pendientes, que si alguno de los dos se equivocó hoy, ya pidió perdón y nada nos separa. Que si alguno tiene algo contra el otro, ya decidió perdonar y que ya no habrá remordimientos si acaso esta fuera nuestra última plática en la vida”. Hice muchas veces esa pregunta, sin saber si en realidad me comprendía o no. Su respuesta fue siempre el mismo entusiasmo: ¡Sí mami!, ¡estamos en paz!”.Me abrazaba, orábamos juntos, me daba un beso y ¡a dormir agusto, en paz!.

Los años pasaron… y una noche, sucedió. Un silencio ensordecedor, el ambiente tenso y yo sin comprender qué estaba pasando. La respuesta esa noche, al hacer la pregunta habitual fue, “no, no estamos en paz”. Y al hacer más preguntas y escuchar sus argumentos me di cuenta que efectivamente… yo me había equivocado.

Fue esa noche donde pude escuchar, reconocer mi pecado, humillarme, y caminar junto con mi hijo el proceso de comunicación y perdón. Oré para restaurar nuestra relación y para pedirle a Dios ayuda para cambiar. Luego de eso pude escuchar, “ya mami, ahora ya estamos en paz”. No puedes imaginar el gozo que sentí en mi corazón cuando nos abrazamos y el muro de rencor cayó. Todos esos años de practicarlo habían servido de mucho.

Las relaciones importan. Recibamos y extendamos gracia.

Nos equivocaremos tantas veces, que habrá muchas oportunidades de mostrar con nuestro ejemplo cómo debe ser el proceso de reconocer nuestros errores, arrepentirnos, pedir perdón y comprometernos, con la gracia de Dios, a cambiar.

Nuestros hijos tienen claro que somos imperfectos y les ayudará saber que reconocemos que no somos seres superiores en este aspecto, sino que todos los miembros de la familia, al igual que ellos, necesitamos un Salvador. El orgullo de una mamá al no reconocer sus fallas, puede, además de lastimar el corazón de su hijo, entorpecer su entendimiento sobre la libertad que tiene de reconocerse necesitado de Dios en cada área de su vida. Habrá ocasiones en las cuales tus hijos se enojen porque pusiste disciplina o límites, o porque dijiste no. Es normal. Cuando debes humillarte y pedir perdón es cuando sabes que reaccionaste o decidiste mal.

Pedir perdón no te hace débil, sino fuerte.

He escuchado a algunas mamás decir que piensan que si reconocen sus faltas o debilidades frente a sus hijos, perderán su respeto. Por eso se colocan en un pedestal autoritario, duro, extendiendo un dedo acusador y sin reconocer sus errores. Nada está más lejos de la realidad. Tus hijos valorarán la verdad, la transparencia, la vulnerabilidad y el ejemplo que des con tu vida, en tu andar cristiano, y lo agradecerán. Si deseas hijos humildes y sensatos que reconozcan sus luchas y pecados, comienza por reconocerlos tú.

Si deseamos hijos que tengan un corazón tierno para con Dios, reconociendo su necesidad de Él, debemos modelar el arrepentimiento y la humildad, que tengan ejemplos concretos de cómo reconocer el pecado y pedir perdón a Dios y a los demás. Esta actitud será como una puerta para llegar a su corazón. Por otro lado, la necedad y el orgullo endurecen el corazón y destruyen relaciones. Ignorar nuestro pecado, no lo borra ni lo esconde. Necesitamos algo mejor: humildad para pedir perdónEl que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Prov. 28:13.

Sí, tus hijos necesitan un tiempo para leer la Palabra y orar juntos, para aprender conceptos importantes. Pero más que marcar una “lista de actividades” como resueltas, lo que impactará su vida cristiana en familia son las actitudes con las que se relacionan diariamente. Si las actitudes en general son orgullosas y tensas, y no se produce la reconciliación, sino que el rencor crece, el “tiempo devocional” puede ser una experiencia frustrante y aun contraproducente. Necesitamos vidas de devoción, no sólo espacios de tiempo devocional.


Cada situación en tu hogar es una oportunidad para enseñar el evangelio de un modo más contundente que cualquier libro o curso sobre “vida cristiana”. La vida familiar será donde nuestros hijos descubran las respuestas a sus preguntas, donde perciban el amor de Dios hacia ellos por la forma en que son tratados, cuando ven cómo se tratan entre sí sus padres y cómo tratan a los demás. La manera en que afronten y resuelvan los conflictos, las actitudes ante las crisis de salud, económicas, afectivas, cómo valoran a las personas y las cosas, su actitud frente a la vida; son vivencias que quedarán grabadas en cada hijo de un modo natural, espontáneo, y definitivo. Se ha comprobado que “los niños serán más propensos a pedir perdón cuando han visto a sus padres hacerlo y cuando han experimentado gracia en las relaciones humanas”.1

“El corazón tierno, el espíritu quebrantado y contrito, están para mí muy por encima de todos los gozos que podría esperar jamás en este valle de lágrimas. Anhelo encontrarme en el lugar que me corresponde, con la mano sobre la boca y la boca en el polvo… Siento seguridad en este suelo. Aquí no puedo errar… Estoy seguro de que, desprecie Dios lo que desprecie, nunca va a despreciar al corazón quebrantado y contrito”. Charles Simeon

La humildad es tan deseable, tan necesaria para toda relación, tan adecuada para honrar a Dios al estar dispuestos a arrepentirnos, que debemos procurarla y enseñarla intencionalmente a la próxima generación. Oro que este tema permanezca en nuestra mente, sobre todo en momentos de dificultad. Que el Señor siga formando ese corazón en nuestras vidas, y que con estas herramientas mantengamos relaciones saludables y abiertas, para Su gloria.

Puedes leer más sobre esto, en el libro Nothing Less, donde se hizo una investigación para conocer cómo fue la crianza de niños que al crecer, siguieron caminando en la fe cristiana. Lo que encontraron fue la gran influencia del todo de la Palabra y el gran efecto que causa el ver cómo luce su aplicación en una vida cristiana fiel.

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Artículo escrito por Reyna Orozco Meraz para el Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente, en cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

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Metas bíblicas y no bíblicas para la crianza

 

Metas bíblicas y no bíblicas para la crianza


Es de esperarse que como padres tengamos buenos planes y sueños para nuestros hijos. Como cristianos, parte de esos deseos incluyen que nuestros hijos crezcan y sean hombres y mujeres de fe. No podemos negar que muchas veces, los deseos que tenemos para ellos se ven en gran manera influenciados por el medio en el que nos desenvolvemos. Hay muchas ideas infiltrándose en nuestra crianza: lo que vemos en los medios de comunicación, costumbres familiares, amigos y familia, sociedad y cultura. ¿Qué voces estamos escuchando?

Como padres debemos definir: ¿Cuál será nuestra guía, nuestra brújula, lo que nos ayude a decidir cuáles metas perseguir? Si no tenemos la Biblia como guía, en el centro de nuestras decisiones, nuestras opiniones serán inestables. Hay todo tipo de metas moralistas, conductuales o culturales que aunque pueden ser “buenas” o parecer “nobles” se quedan muy cortas cuando pensamos en la eternidad.

Si cada decisión y cada cosa que enseñemos a nuestros hijos está respaldada por la Palabra de Dios, por lo que Él opina y valora, nuestra convicción tendrá un fundamento firme. Es fundamental que la verdad esté arraigada en nuestra vida para que podamos transmitirla a nuestros hijos. No podemos dar lo que no tenemos. Deuteronomio 6 es un pasaje clave respecto a quién corresponde transmitir con intencionalidad y pasión la Palabra de Dios durante los años de crianza (énfasis añadido en negritas):

Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos.  las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas. (Deuteronomio 6:4-9)

Pensemos en los errores del pueblo de Israel, uno de ellos es que no tomó en serio su papel. No abrazó el propósito de la paternidad bíblica. Falló en transmitir las grandezas de lo que Dios hizo por y con ellos. Pudiéramos, de la misma forma, tener un gran testimonio de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, haber sido testigos de su obra redentora y fallar en compartir esas noticias a nuestra familia.

Las disciplinas espirituales, orar, ayunar, hacer buenas obras, tener un devocional diario, enseñarles a memorizar las escrituras como familia, es importante, pero debemos verlo como parte del fruto de permanecer en Él, no como una lista de “cosas por hacer”. Tengamos cuidado de que por enfocarnos sólo en el comportamiento o en cumplir con los estándares de la cultura y sociedad actual, perdamos el punto de todo.

Debemos transmitir a la siguiente generación la grandeza de Dios, para que ellos a su vez hagan lo mismo con la próxima. Nuestro clamor debe ser que nuestros hijos puedan ver una fe y esperanza genuina en nuestras vidas, que la experimenten y la transmitan. Que podamos dar a conocer la verdad del Evangelio y que ellos se conviertan también en un eslabón en el anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a la luz. Ese legado es el que debemos buscar.

A continuación comparto una tabla con algunos ejemplos de metas conductuales o culturales, algunas incluso muy buenas, al lado de algunas metas bíblicas. Aclaro que este no pretende ser un modelo completo o exhaustivo, sino sólo una ayuda visual y sencilla para que podamos ver el contraste sobre cómo pudiéramos estar enfocándonos en cosas temporales y vanas; o también solamente en cosas que nos parecen “muy buenas” y perdiendo de vista lo mejor.  


Enfoquemos nuestros esfuerzos en la crianza en metas eternas. Oremos y confiemos en que el Señor haga el resto.

Tengamos presente esto: "El evangelio es lo único que importa. No habrá récord, reconocimiento, privilegio ganado, índice académico, ni admisión a universidad alguna que importe cuando nuestros hijos estén ante el Padre".


Hazlo personal:

Pudiéramos estar esforzándonos mucho en construir un gran edificio, para terminar y darnos cuenta que usamos los materiales equivocados. ¿Son tus metas de crianza valiosas a la luz de la Biblia?. Ora y medita sobre ello, pide al Señor sabiduría sobre esto. Te invito a escribir como familia sus metas bíblicas para criar a sus hijos y conducirse como familia. Si deseas compartir algo que hayas reflexionado en la sección de comentarios nos dará mucho gusto leerte.

1 Jim Newheiser & Elyse Fitzpatrick, Nunca dejas de ser padre. Poiema Publicaciones. Medellín, 2018, Pág. 35.

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Artículo escrito por Reyna Orozco Meraz para el Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

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The Gift That I Can Give by Kathie Lee Gifford - Thomas Nelson


(ENGLISH VERSION below the picture)

Es el primero libro que leo de Kathie Lee Gifford y todo lo que puedo pensar es que quizá ella tiene una niña parecida a la mía en algún lugar del mundo. Qué buena ilustradora es Julia Seals! (ya la agregué como una favorita, me encantó su trabajo! pues captura tan bella y tiernamente el inspirador contenido).



Este libro capturó mi atención desde el principio, no sólo por la linda niña que sale en la  ilustración, sino por el título. Permíteme te explico por qué.

Actualmente escucho a muchos niños decir que serán alguna determinada carrera porque eso "les hará ganar muchísimo dinero", es triste que sólo tengan ese enfoque, pues están centrados en ellos mismos y en nadie más. Por otro lado, la autora habla del regalo que nosotros podemos DAR. Al usar la palabra dar, estamos ayudándoles a estar menos ensimismados y enseñarles a enfocarse en los demás, en cómo colaborar, contribuir, servir. Creo que es un tema muy importante de enseñarles a los niños y platicarlo abiertamente, porque la cultura les gritará lo contrario. 


Por otro lado, qué bella sorpresa tuve al recibir este libro justo en estos días, cuando estabamos hablando de estos temas. El libro será publicado hasta el 23 de octubre del 2018, pero lo puedes preordenar desde ya aquí¡Es hermoso! 


Creo que este libro también es muy útil para hablar con niños pequeños sobre el diseño único y específico que Dios hizo al crearlos, así como para iniciar o reforzar conversaciones importantes sobre identidad, propósito, dones, talentos, poner todo al servicio de Dios y de los demás, de la manera que sólo ellos podrán hacer. Mi hija cumple 8 años el 20 de Agosto y llegó tan a tiempo revistarlo juntas. Ella le dio 5 estrellas!.




Si tienes oportunidad de adquirirlo, hazlo, es muy lindo. Es uno que seguramente visitaremos de nuevo en algunas otras ocasiones, cuando las preguntas sobre estos temas vengan. Lo leí yo, lo leyó ella y cuando llegó su papá del trabajo, también se lo leyó.

Si educas en casa o tus hijos están aprendiendo el idioma inglés, esta puede ser una buena y sencilla adición para que practique su lectura y te de pie para tratar estos temas con ellos.

Lo puedes preordenar aquí.
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"Dios, ¿me lo enseñarás?
¿El regalo que puedo dar
a medida que crezco y amo
y aprendo  a vivir?
¡Ayuda a tus hijos a descubrir que no tienen que esperar hasta que sean adultos para hacer del mundo un lugar mejor! El regalo que puedo dar ayuda a los niños a encontrar maneras únicas de hacer una diferencia hoy en las vidas de quienes los rodean. El hermoso nuevo libro ilustrado fue escrito por Kathie Lee Gifford e ilustrado por Julia Seals.
El regalo que puedo dar es una conmovedora historia de Kathie Lee Gifford sobre cómo todos los niños tienen algo que pueden hacer hoy para marcar la diferencia. Ya sea que sea amable, darle a un miembro de la familia un apretón extra grande, visitar a alguien que esté enfermo o alentar a un amigo, esta historia inspirará a los niños, lo que los llevará a querer leerlo una y otra vez.
Kathie Lee Gifford es una voz de confianza que se siente amiga de innumerables personas. Con su gran fe, entusiasmo y obras lúdicas, ella atrae a los corazones jóvenes y los anima con el mensaje de que nadie es demasiado pequeño o pequeño para compartir sus dones con los demás.
Kathie Lee Gifford ha disfrutado de una exitosa carrera de cuatro décadas como presentadora de televisión, actriz, cantante, dramaturga, compositora y autora. Ella es mejor conocida por sus 15 años en Regis y Kathie Lee (11 nominaciones al Emmy), y actualmente está actuando como la tres veces ganadora del premio Emmy de la cuarta hora del programa Today con Hoda Kotb. Gifford es autor de tres libros de mayor venta del New York Times ". 
#TheGiftThatICanGive #NetGalley
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ENGLISH VERSION:
This is the first book I read about Kathie Lee Gifford and all I can think is that maybe she has a girl like mine somewhere in the world. What a good illustrator is Julia Seals (I already added her as a favorite, I really liked her job! since she captures the inspiring content so beautifully and tenderly).
This book captured my attention from the beginning, not only because of the pretty girl that comes out in the illustration but because of the title. Let me explain why.
Currently, I hear many children say that they will be a certain career because that "will make them earn a lot of money". it is sad that they only have that focus on themselves and not anyone else. On the other hand, the author talks about the gift that we can GIVE. By using the word give, we are helping them to be less self-absorbed and to teach them to focus on others, how to collaborate, contribute, serve. I think it is a very important topic to teach children and talk openly because culture will shout otherwise.
On the other hand, what a beautiful surprise I had to receive this book just these days when we were talking about these issues. The book will be published until October 23, 2018, How exciting is that?!
I believe that this book is also very useful to talk with young children about the unique and specific design that God made creating them, as well as to initiate or reinforce important conversations about identity, purpose, gifts, talents, putting everything at the service of others and God. The way they only can do. My daughter is turning 8 years old on August 20 and she we were so excited to review it together. She gave it 5 stars!
If you have the opportunity to acquire it, do it, it's very nice. It is one book that we will surely visit again on some other occasions when questions about these issues arise. I read it, she read it and when her dad came home from work, he read it too.
If you educate at home or your children are learning the English language, this can be a good and simple addition to practice reading and standing up to discuss these issues with them.
You can preorder here.
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"God, will You show me
The gift that I can give
As I grow and love
And learn how to live?
Help your children discover that they don't have to wait until they are grownups to make the world a better place! The Gift That I Can Give helps children find unique ways to make a difference today in the lives of those around them. The beautiful new picture book was written by Kathie Lee Gifford and illustrated by Julia Seals.
The Gift That I Can Give is a heartwarming story from Kathie Lee Gifford of how all children have something they can do today to make a difference. Whether it is being kind, giving a family member an extra-big squeeze, visiting someone who is sick, or cheering on a friend, this story will inspire children, leading them to want to read it again and again.
Kathie Lee Gifford is a trusted voice who feels like a friend for countless people. With her strong faith, enthusiasm, and playful writings, she appeals to young hearts and empowers them with the message that no one is too young or too small to share their gift with others.
Kathie Lee Gifford has enjoyed a diverse and successful four-decade career as a television host, actress, singer, playwright, songwriter, and author. She is best known for her 15 years on Regis and Kathie Lee (11 Emmy nominations), and she’s currently acting as the three-time Emmy-winning cohost of the fourth hour of the Today show with Hoda Kotb. Gifford has authored three New York Times bestselling books."  #TheGiftThatICanGive #NetGalley

Esperanza para una mamá que se queda en casa

 

Esperanza para una mamá
que se queda en casa




Nadie tiene una vida fácil o predecible. Si estás leyendo esto, seguramente te encuentras en alguna situación difícil. La duda acecha: ¿Podré con esto? ¿Cómo seguir adelante? ¿Tendré lo que se necesita para criar a estos niños? He visitado muchas veces ese solitario lugar, donde el cansancio agobia, donde surgen tantas preguntas cuando las cosas se complican, donde se requiere mucho trabajo y fe. ¿Estás tú también ahí?

Ser mamá es un trabajo arduo y retador que nos lleva a nuestros límites. Quedarse en casa como «mamá de tiempo completo», no hace que la carga sea menos. Personalmente, es una de las cosas que más fortaleza emocional, física, mental y espiritual ha requerido de mí. Me ha hecho más consciente de mi dependencia del Señor, de cuánta sabiduría requiero cada día para edificar mi casa (Prov. 14:1). Invertir en el hogar es un gran honor y privilegio, pero muchas veces me siento incapaz (y reconozco que lo soy) de ocupar este rol.

Escribo desde una silla de ruedas, donde he estado los últimos meses. Los médicos dicen que pasaré los próximos meses con más cambios incómodos y un largo tiempo de rehabilitación. Un accidente no estaba en mis planes. Y aunque esperamos y confiamos en que todo esto pasará, no podemos negar cuánto dolor y sufrimiento hemos experimentado a causa de esto, y otros ajustes familiares. Ha sido un tiempo de muchas dificultades y reflexión.

Durante esta prueba, y también muchas veces como mamá, he sentido que no puedo resistir. La cultura valora lo poderoso, lo productivo, y lo autosuficiente, todo lo que en este momento no me caracteriza. Necesito ayuda para alcanzar cosas, para moverme, para prácticamente todo. También necesito mucha ayuda para ser mamá.

Pensé que no podría, es un arduo entrenamiento

Desde que tomé la decisión de quedarme en casa, años atrás, empecé a reconocer otras incapacidades que tengo. Mis mayores estorbos son el egoísmo y el temor. Comprendí muy pronto que el rol de mamá sería uno de los mayores retos de mi vida y que no estaba entrenada o preparada para enfrentarlo. He necesitado mucha ayuda y consejo. Ningún entrenamiento universitario me capacitó para ser mamá, ni para enfrentar las dificultades que pasa una familia.

Cada mamá tiene sus retos. Estoy en la trinchera y mi historia como madre aún no termina. Me encuentro cada día en un continuo y arduo entrenamiento. Enfrento cada día las mismas luchas que tú y otras mamás que se quedan sembrando en su hogar: esfuerzo, preguntas, trabajo, pruebas, enfermedad, pequeñas «grandes victorias» y muchísimas lecciones. Enfrento las críticas de los que piensan que debo abandonar esto, salir y buscar un trabajo «real».

Su gracia es suficiente

Como mamás nos resta un gran camino por delante y seguramente encontraremos muchas curvas. Pero en Cristo, cada día hay esperanza porque Su gracia es suficiente.

El no poder moverme bien me ayuda a encomendarme cada día al Señor. Lo necesito de una manera más real para resistir en esta prueba, incluso más que un aparato ortopédico o la ayuda de otras personas. Esto me ha recordado que seré incapaz de continuar en mi tarea de mamá si no estoy consciente de mi dependencia de Dios. Si olvidamos esto, terminaremos exhaustas y lastimadas, haciendo las cosas en nuestras propias fuerzas. Estaremos confundidas, sin dirección ni propósito.

En espera de un galardón eterno

Quiero ser una mamá presente, dedicada y fiel, aunque nadie me vea, aunque nadie me admire, aunque nadie me pague, aunque nadie me aplauda. Mi remuneración como mamá quizá no sea social, emocional o económica, pero sí será eterna. Espero que tú también decidas hacer todo como para Dios, para la audiencia de uno (Col. 3:23).

Me llena de esperanza el saber que aún cuando me siento discapacitada, como ahora lo estoy físicamente, me puedo apoyar en Él. Él me sostiene con esa esperanza futura cuando me siento débil como mamá (2 Cor. 12:9). Cuando no sé qué hacer, Él me guía. Cuando siento desmayar, me alienta. Cuando tengo dudas sobre lo que vendrá, Él es mi certeza.

Invierte tu vida en lo valioso

Si estás en enfermedad, discapacidad, dificultades económicas, problemas emocionales, o retos familiares en la etapa de la maternidad, te recuerdo hoy el gran privilegio y oportunidad que es invertir tu vida en amar, edificar y servir a tu familia. Él nos puede llevar de la mano guiándonos en el proceso, incluso en silla de ruedas y a pesar de todas nuestras carencias. Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican, por muy capacitados que se sientan (Sal. 127:1).

Para poder invertir correctamente, tenemos que estar en la Palabra, cultivando una relación y comunicación continuas con el Señor, en oración. Ser mamá es un rol que se puede llevar a cabo bien solamente confiando en Él. Tu mejor actitud no será suficiente; necesitas constante intervención divina.


Te invito a encontrar contentamiento en hacer justo lo que esta etapa de tu vida requiere. Invierte en tus hijos, siembra gozo y esperanza en tu hogar, formando seres humanos que amen y den gloria a Dios y sirvan a los demás.

La decisión que tomamos de quedarnos en casa quizá no sea la más común, la más sencilla, la más aceptada, o la más accesible. El trabajo será lento e invisible. Veamos o no el fruto de nuestras labores, agradezcamos la fiel y constante ayuda del Señor. Es mi oración que cada día demos gloria al Señor, amando y sirviendo, pase lo que pase, a pesar de todo, sin claudicar.

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Artículo escrito por Reyna Orozco Meraz para el Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

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¿Por qué no quería tener hijos?

¿Por qué no quería tener hijos?

 



Yo no quería tener hijos. Tenía tantos argumentos para tener esa aversión: miedo a la responsabilidad, a las implicaciones, al futuro. Según yo, nada debería alterar mis planes, porque en mi arrogancia, orgullo y necedad suponía que mis planes eran “los mejores” y tener hijos sólo los alterarían. ¿Recuerdas cuando te conté también ¿por qué no me quería casar?no tienes idea de lo “orgullosa, moderna e inteligente” que me sentía por tener ese par de ideas.

Creo que todo esto comenzó al ser engañada con muchas mentiras que son difundidas sobre la maternidad. Me invade una profunda tristeza el saber que actualmente no son sólo las jóvenes, sino las niñas las que son engañadas y dicen cosas sorprendentes. En una de mis clases una pequeñita dijo: “yo nunca voy a tener hijos”, le siguieron las demás “yo tampoco quiero tener”“Qué horror!” ¡yo menos!”.  

¿De dónde sacaron esas ideas? Del mismo que yo. ¿Qué están viendo o escuchando las niñas hoy en día para opinar así? Observa lo que esta generación ve y escucha y lo sabrás.

¿Qué cree esta generación sobre el tener hijos?

Lo que ahora se publicita sobre los hijos: “Te quitan la libertad, no vale la pena tenerlos pues cuestan mucho, duermes menos, terminan con la intimidad de la pareja, tu vida sexual no vuelve a ser la misma, tu cuerpo se arruina, es mejor viajar por todo el mundo, ellos te hacen incómodo y caro el viajar, es mejor tener una mascota, te impiden superarte y aceptar nuevos retos, es una responsabilidad inconcebible, son sucios, molestos, incomodan, son algo para evitar, no para desear, estorban”.

Conviértete en una observadora y te darás cuenta que estos mensajes son los que sutil y abiertamente películas, series, artículos e incluso la educación moderna difunden sobre los hijos. Analiza ¿son esas ideas completas? El principal problema con estas ideas tan promovidas, es que sólo consideran los deseos egoístas de mi corazón y suponen que, si logro cada uno de ellos, “alcanzaré mi felicidad”. Son este tipo de ideas entre otras, las que hacen que se desvalorice la vida cada vez más y aberraciones como el aborto continúen. Finalmente, “cada quien tiene la libertad de decidir sobre cada tema de su vida”, lo triste es que sólo se nos presente un lado de la moneda y que generalmente sea el más triste y difícil. No es una vida sin hijos el secreto para lograr la felicidad, sino una vida sin Dios lo que debes evitar.

La realidad es que los hijos: son una oportunidad que tenemos para comprender un poco más del corazón de Dios y darnos en servicio y amor desinteresado, sacrificial, nos ayudan a ya no sólo vivir para nosotras mismas. Don del Señor son los hijos; y recompensa es el fruto del vientre. Sal. 127:3. Sí, los hijos son una responsabilidad y trabajo extra, pero también son una gran bendición que puedes disfrutar. Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su aljaba; no será avergonzado cuando hable con sus enemigos en la puerta. Sal. 127:5 Los hijos son un instrumento para conocer lo mejor y lo peor de ti, tus debilidades y fortalezas y tu gran necesidad de Cristo cada día.


La maternidad es un taller donde Dios forma nuestro corazón conforme al Suyo, al amar sacrificialmente a alguien más. Estoy agradecida por los 2 hijos que Él me permitió tener y ahora me resulta inconcebible haber imaginado una vida “mejor” sin ellos.

El Creador sabe que hay más felicidad y realización cuando compartimos nuestra vida con otros, cuando invertimos nuestra vida en beneficio de alguien más, cuando damos y sembramos. Por eso nos dejó dicho que hay más bienaventuranza al dar que al recibir; que obtendremos mayor crecimiento espiritual, y mayor gozo en esta vida y en la eternidad, si salimos de nosotros mismos y vivimos para los demás. Ser mamá te ayuda a comprender esto de una manera muy profunda. Y sé que no todas podrán ser mamás biológicas, pero sí todas podemos ser madres espirituales, todas podemos dar vida a quienes nos rodean. Los hijos son instrumentos de Dios para formar nuestra vida.

Nadie pudo hacerme cambiar de opinión, sólo Dios puede cambiar un corazón, Él tuvo misericordia de mí y fue el único que pudo transformar también mis anhelos y mi forma de pensar. Ahora, que soy mamá sólo puedo dar gracias por este regalo inmerecido y compartirte un poco de cómo está siendo este proceso, no para decirte que es muy sencillo o para hacerte creer que ser mamá será lo que dará identidad y plenitud a tu vida, porque esto no es así, sólo Cristo puede darte una verdadera identidad. Mi objetivo es animarte a cuestionar los mensajes que escuchas, tus creencias y a que consideres la belleza de abrazar este don divino.

La maternidad me muestra de la manera más ruda, clara y oportuna mi debilidad, ineficacia, inexperiencia, impaciencia, inmadurez, orgullo, egoísmo... sobre todas mis carencias. Y eso es muy bueno pues me hace más dependiente de Dios.


Ser mamá es un centro de entrenamiento perfecto para que comprenda mejor la magnitud del amor de Jesucristo, quien tomó forma de siervo y se entregó por nosotras con un amor puro, sacrificial y sincero.

Cada día quiero aprender y dar más de este tipo de amor. El camino de la maternidad me muestra la evidente gracia, misericordia, favor, provisión, guía y entrenamiento divino para moldear mi carácter, intenciones, prioridades y corazón. Oro que eso también suceda en tu corazón.


DÍA 26. Inicia el Viaje de los 30 días a través del Manifiesto de una Mujer Verdadera  considera la bendición que son los hijos.

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Artículo escrito por Reyna Orozco Meraz para el Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

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